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Francia suspende el uso de granadas ensordecedoras en las manifestaciones estudiantiles

El gobierno de Macron tomó la medida tras los incidentes que dejaron heridos y crecientes críticas por represión policial.

8 de octubre de 2026

Francia suspende el uso de granadas ensordecedoras en las manifestaciones estudiantiles

Los estudiantes franceses encabezaron este miércoles una nueva jornada de protestas en reclamo de mejoras en las condiciones educativas en Francia, mientras que el gobierno de Emmanuel Macron anunció la suspensión del uso de granadas ensordecedoras en las manifestaciones, mientras crecen las críticas por la represión policial.

La jornada de movilización, que contó también con el apoyo de los sindicatos obreros, congregó a 450.000 participantes en todo el territorio, 100.000 de ellos en París, cifras que el Ministerio del Interior reduce a 256.000 y a 56.000. En la mayor parte se hizo de forma pacífica, con sentadas de alumnos en las puertas de los centros, pero en otros casos hubo tensión con agentes.

Así sucedió en la Facultad de Ciencias Políticas de París, situada en pleno centro de la ciudad, donde los estudiantes levantaron barricadas con mobiliario urbano y desafiaron la intervención de los antidisturbios, que lanzaron gases lacrimógenos. A esa concentración se trasladaron varios diputados del partido izquierdista La Francia Insumisa para mostrar su respaldo a las manifestaciones estudiantiles.

Del mismo modo, el alcalde de la comuna de Saint-Denis, Bally Bagayoko estuvo el martes en la movilización realizada en París, donde se colocó entre los estudiantes y las fuerzas antidisturbios cuando aumentó la tensión entre manifestantes y policías. Las imágenes de la escena del dirigente de La Francia insumisa circularon por redes sociales durante la jornada y fueron difundidas también por medios franceses.

El principal sindicato de educación secundaria de Francia, el Sindicato Nacional de Enseñanza de Segundo Grado (SNES-FSU), anunció la convocatoria de nuevas huelgas y protestas en todo el país para este jueves, en una señal de que no tiene la más mínima intención de aflojar en su desafío al Gobierno francés tras dos semanas de intensas manifestaciones contra las condiciones de la enseñanza media.

“Nuestras cinco organizaciones van a apoyar la movilización de este jueves”, indicó en un comunicado la secretaria general de SNES-FSU, Sophie Vénétitay, en nombre de la Confederación General del Trabajo (CGT), FO (Fuerza Obrera), la Unión Sindical Solidaria (SUD) y la Unión Nacional de Trabajadores Autónomos (UNSA).

El motivo reside en que el sindicato que lidera Vénétitay entiende que el Gobierno todavía no ha contestado a las demandas de los estudiantes, lo que considera como una postura completamente inaceptable. “En este contexto, y respetando la independencia del movimiento estudiantil, nuestras organizaciones solicitan apoyo y atención a las demandas de los estudiantes de secundaria por mejores condiciones de aprendizaje y mayor igualdad”, añadió la nota.

Por su parte, el Gobierno francés defendió la actuación de la Policía durante las protestas, que ahora mismo arrojan 304 heridos entre estudiantes (215) y miembros del personal docente (89), 761 policías y gendarmes heridos y 6.629 arrestos. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoció que la angustia y el malestar de los jóvenes “no surge de la nada” y se comprometió a presentar las primeras decisiones del gobierno en respuesta a las demandas de los estudiantes a final del mes.

En cambio, el ministro de Educación Édouard Geffray arremetió contra los estudiantes. Tras denunciar una vez más la existencia de grupos de violentos durante las convocatorias, aseguró que las lesiones que han sufrido la mayoría de los participantes se deben a su imprudente comportamiento.

El funcionario sostuvo además que la suspensión de las clases ordenada por el primer ministro francés redujo este miércoles el número de institutos bloqueados en Francia. Según datos del Ministerio de Educación, 528 establecimientos han visto su apertura perturbada, un 41 % menos que el martes. “Nueve de cada diez institutos están funcionando con normalidad”, aseguró Geffray durante una audiencia ante la Asamblea Nacional.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, también ha insistido en el relato oficial. “Hay movimientos de extrema izquierda en los suburbios interiores de París. Pequeñas estructuras como Poing Levé (el movimiento juvenil de la organización trotskista Corriente Comunista Revolucionaria) están incitando a la comisión de actos de violencia”, afirmó, además de desmentir cualquier tipo de represión organizada por parte de la Policía en medio de la ola de críticas por los heridos causados por la actuación policial. “A mí me parece excesivo hablar de represión. La Policía nunca interviene cuando los estudiantes de secundaria se manifiestan en paz”, expresó.

Aún así, el funcionario señaló que hay 18 investigaciones abiertas por las intervenciones policiales y anunció que suspende el uso de granadas ensordecedoras en las manifestaciones estudiantiles, después de que los primeros elementos indicaran que una de ellas arrancó la mano a un alumno de Lens, en el norte del país. Pese a ello, el ministro insistió en que hay contextos en los que el uso de estas armas es válido. “Estas armas de alcance intermedio son esenciales para las fuerzas del orden porque permiten mantener la distancia y una respuesta gradual. La proporcionalidad de la respuesta se evalúa en función del contexto, por lo que se trata de legítima defensa, y siempre tras una advertencia”, consideró.

Fuente: Página12 — ver nota original