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Reclamos por el nuevo sistema de recolección de basura

La Ciudad porteño presentó el plan para renovar el servicio de Higiene Urbana. Las cooperativas de cartoneros advierten que el reciclado puede quedar en manos privadas, lo que pone en riesgo a 7 mil trabajadores.

6 de octubre de 2026

Reclamos por el nuevo sistema de recolección de basura

En medio de un clima de tensión con los trabajadores de la recolección y del reciclado, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) presentó en audiencia pública el nuevo proyecto para el Servicio Público de Higiene Urbana. Los y las trabajadoras marcharon en el centro porteño para rechazar la propuesta de los nuevos contratos de concesión del servicio que comenzarían en 2028, mientras funcionarios del GCBA presentaban los cambios en el sistema que incluyen la readecuación de las zonas de recolección, la incorporación de un sistema de “telemetría” para seguir a los trabajadores en tiempo real y de un servicio “puerta a puerta” para los residuos secos reciclables. Las cooperativas de cartoneros que actualmente están a cargo del servicio de reciclado advierten que el nuevo sistema le abre la puerta a privados para operar el servicio y que pone en riesgo los puestos de los 7 mil trabajadores que actualmente realizan esa actividad.

La movilización comenzó pasadas las 11 de la mañana y culminó en la sede de la Comuna N°1 del GCBA, en Humberto 1° al 250, barrio de San Telmo, donde los y las trabajadoras presentaron un petitorio con sus reclamos. Unificada en la convocatoria por Camioneros y por la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), la protesta tuvo, sin embargo, dos ejes de reclamos diferenciados por cada sector: mientras Camioneros reclama que se ejecute el pago de indemnizaciones a sus trabajadores una vez que se haga el recambio de contratos, la FACCyR apunta contra los apartados de la nueva licitación que buscan abrir el servicio del reciclado, hoy a cargo de 12 cooperativas cartoneras, a sectores privados.

Sobre lo primero, Pablo Moyano, que participó de la movilización, explicó que “el pliego de la licitación para el período 2028-2038 no contempla el pago de las indemnizaciones”. “Es una conquista histórica. Cada vez que se terminan los contratos se pagan las indemnizaciones y se garantiza la continuidad laboral, pero el nuevo pliego deja afuera esto y no lo vamos a permitir”, indicó el secretario adjunto del gremio. Por el lado de las cooperativas de cartoneros, durante la marcha tomó la palabra Sergio Sánchez, presidente de FACCyR, recordó que “estamos peleando por un sistema que hace 20 años venimos cuidando” y que “somos cuidadores del medio ambiente y nos tienen que respetar como trabajadores”.

Puertas adentro, a la misma hora, funcionarios porteños presentaban públicamente el proyecto para el nuevo sistema que regirá a partir de 2028, cuando se venzan los contratos actuales. Lo hacían en una audiencia pública que registra una masiva cantidad de inscriptos, por lo que deberá continuar durante esta semana. Al encuentro se anotaron para exponer más de 1400 ciudadanos, sin contar a los funcionarios oficiales y a legisladores y legisladoras que también participarán de la audiencia. El debate se realiza de modo virtual, pero aquellos que quieran conectarse presencialmente pueden hacerlo en la sede de la Comuna N°1, motivo por el que finalmente se eligió ese lugar para la movilización, que al principio estaba prevista para la Legislatura.

El primer funcionario en tomar la palabra durante la audiencia fue el Secretario de Higiene, Matías Lanusse, que sostuvo que “no proponemos solamente renovar una contratación que llega a su fin, sino tomar nuestro aprendizaje para rediseñar todo el modelo de higiene urbana” y agregó que apuntan a un “servicio más eficiente, más dinámico y de mayor calidad”. El primero de los cambios es la modificación de las zonas de recolección, debido a que, según aseguró Lanusse, “la Ciudad no genera la misma cantidad de residuos en cada barrio”, por lo que “vamos a pasar de siete a ocho zonas”.

Actualmente, la Ciudad está dividida en siete sectores: seis de ellos están a cargo de empresas privadas mientras que el restante, correspondiente sólo a la Comuna N°8, lo opera directamente el Ente de Higiene Urbana. Esa zona seguirá siendo exclusiva de esa comuna, mientras que la zona 1 pasará a estar constituida por las comunas 1 y 4, la zona 2 por la 2 y 3, la zona 3 por las 5 y 6, la zona 4 por las 7 y 9, la zona 6 por las 10 y 11, la zona 7 por las 12 y 15, y la zona 8 por las 13 y 14. Las zonas, así, pasarán de siete a ocho y, en caso de ganar la licitación, las empresas que hasta ahora están a cargo de la recolección podrán seguir haciéndolo durante el próximo período cuando se licite el servicio dividido por sectores.

También se incorporará más tecnología de seguimiento y control del trabajo de los recolectores: “La tecnología pasa a tener un rol transversal en este nuevo modelo; se incorpora una tecnología específica de telemetría y gestión para monitorear recorridos, verificar frecuencias y detectar desvíos”, indicó Lanusse sobre el uso de GPS para controlar los recorridos de la recolección.

Los pliegos incorporan, además, el servicio de recolección “puerta a puerta” para todas las zonas, en el caso de los residuos secos. Hasta ahora, sólo Puerto Madero tiene esa modalidad de retiro casa por casa para todo tipo de residuos, y ahora se busca incrementar el servicio a toda la Ciudad, aunque sólo para reciclables. Los pliegos precisan que la modalidad elimina los contenedores en la vía pública e implica “el retiro de los contenedores desde el interior de cada inmueble, vaciando el contenido directamente en el camión recolector y devolviendo el recipiente al generador”.

Este diario había informado a fines de julio que el GCBA buscaba modificar el sistema de recolección de reciclables, actualmente a cargo de las cooperativas. Entonces, la Secretaría de Higiene había emitido una resolución con los pliegos de una nueva licitación que abría la puerta a privados para brindar el servicio, lo que generó el rechazo de las cooperativas.

Sobre el nuevo proyecto, que incorpora esa iniciativa en los pliegos generales, las cooperativas advierten que “mantiene la misma lógica privatizadora”: “Reduce nuestras zonas de trabajo, no garantiza la exclusividad del servicio a las cooperativas, no asegura la continuidad de los 7 mil trabajadores y trabajadoras, y favorece a empresas privadas que entierran e incineran residuos en vez de reciclarlos”, alertan desde la FACCyR.

El sistema actual se rige por lo establecido en la Ley N° 992 de la Ciudad, que en 2002 fue aprobada por la Legislatura para declarar como servicio público a la higiene urbana e incorporar formalmente a los recuperadores de residuos reciclables a la recolección diferenciada. La ley sentó las bases del denominado “servicio de reciclado con inclusión social”, un sistema que es reconocido en el mundo por su impacto positivo en materia ambiental. Las cooperativas señalaron sobre esto que “la Ley 992 sigue vigente y un pliego no puede avanzar por encima de nuestros derechos”.

Fuente: Página12 — ver nota original