LaLiga pone el foco en las VPN en su lucha contra la piratería: pide a la UE incluirlas en la lista negra
En su continua lucha contra la piratería en el fútbol, LaLiga ha encontrado un nuevo enemigo, las VPN. Una red privada única, mejor conocida como una VPN, es una tecnología que permite conectarse a internet de forma segura y anónima al cifrar los datos que se envían entre el dispositivo y el servidor remoto además de ocultar la dirección IP del usuario que las está utilizando.
6 de octubre de 2026
En su continua lucha contra la piratería en el fútbol, LaLiga ha encontrado un nuevo enemigo, las VPN. Esta herramienta que es utilizada para todo tipo de acciones y actividades en internet ha ganado mucha popularidad en los últimos años debido al aumento de las precauciones que toman los usuarios mientras navegan. Las VPN son totalmente legales, pero sí es cierto que se pueden utilizar para acciones ilegales.
Y esto es justo lo que señala la LaLiga, no están en contra de esta tecnología, sino de los usos que se pueden hacer de ellas. Y es que en un informe de 14 páginas, el organismo liderado por Javier Tebas, ha pedido a la Comisión Europea que incluya a varias de la VPN más famosas en la lista de vigilancia de falsificación y piratería (Counterfeit and Piracy Watch List) de la Unión Europea.
Entre los nombres más destacados podemos encontrar NordVPN, ExpressVPN, Surfshark y Proton, pero se ha remitido una amplia lista de servicios más. LaLiga alude al marketing de afiliados, guías en internet y tutoriales de creadores de contenido que muestran cómo usar estas de manera fraudulenta, para defender su causa. En el caso del fútbol, las VPN permiten al usuario conectarse a servidores de otros países para acceder a retransmisiones oficiales gratuitas o a suscripciones más baratas, y también esquivar bloqueos judiciales impuestos a páginas y plataformas de streaming ilegales.
LaLiga argumenta que a través de estos tutoriales y videos que incitan a la piratería, las VPN acaban generando dinero perdiendo el título de "intermediarios técnicos neutrales", en un nuevo intento de hacer pagar el pato a estas empresas que no pueden controlar el uso que hacen los usuarios de sus servicios.
Fuente: elEconomista Tecnología — ver nota original
